Estaba mirando por la ventana.
Una nenita llamaba a su perrito desde un lado, en la vereda.
El perrito estaba del otro lado de la calle.
La nena llamaba y el perro no podía cruzar porque había mucho tránsito.
Cuano vio que podía, cruzó.
¡TRACK!
Así se sintió el sonido seco de los huesos quebrándose bajo las ruedas de un auto apresurado.
Yo estaba a 20 metros de ese perro y pude sentir eso.
Un cambio rotundo: la felicidad de ese perro antes de cruzar la calle y luego los llantos desesperados.
Nunca había escuchado a un perro llorar tan fuerte.
NUNCA.
Un hombre que pasaba ayudó al perro a llevarlo hasta la nena.
Alcancé a verla llorando a cántaros.
Y después no vi más nada.
No pude.
Todavía siento ese sonido retumbando en mi cabeza.
Depre
Fue tanta la depresión de esta mañana, que fui directamente al frasco con duraznos en almíbar.
Saqué los duraznos y me tragué todo el almíbar de un solo saque.
La sensación de bienestar duró segundos.
¿Seré el único loco que ha llegado a este punto?
Saqué los duraznos y me tragué todo el almíbar de un solo saque.
La sensación de bienestar duró segundos.
¿Seré el único loco que ha llegado a este punto?
Garoto
Me la regaló mi tía. La abrí hace 30 min.
Garoto (R) <--- así dice la caja que tengo en la mano. Brasil a full.
Es amarilla, letra roja con unos dibujos de las delicias que te podés encontrar adentro.
Cualquiera que la ve diría: "Mmmm, deben ser bastante buenos estos bombones".
Probé el que dice SURREAL.
El primer bocado pareció sabroso.
El segundo decreció.
Al tercer bocado ya estaba muerto de asco.
Para sacarme la sensación esa de la boca me tragué dos vasos de agua de la canilla.
Encima salió tibia.
Dije: "Bue... justo escogí el bombóm feo. Vamos por otro"
Le tocó el turno a TORRONE.
No te puedo explicar la sensación que sentí.
El primer mordizco me transportó a un campo muy alejado de todo, y me encontré entre la maleza con la cara empotrada en un sorete de buey masticando a más no poder.
Un cosa espantosa. Después de los 2 vasos de agua consecutivos, tiré el resto del bombón al tacho y tuve que esperar 15 minutos para sacarme el gusto a pelo de culo de buey y poder darme una tercera oportunidad (la vencida?)
Esta vez fue un MOOW.
A ver.. un bocadito pequeñito (por las dudas)...
GAROTO y la re puta que te re mil parió!
Un gusto a caramelo insoportable. Era como meterse una paleta de las del chavo del ocho entera en la boca, pero después de pasar por la axila de ñoño, el culo de la chilindrina y los deditos de la pata sucia del chavo!!!
¿¡Quién puta inventó los GAROTO!? ¿¿¿NO HAY UN JODIDO BOMBÓN DECENTE EN LA CAJA???
Quién les recomienda estas cosas a mi tía??? Mañana cuando me levante le voy a ofrecer coordialmente un bombón a ver que mierda me contesta. Más vale que lo acepte la vieja y ponga buena cara. Sino le voy a meter uno por uno los garotiños en la fábrica de hacer caca.
Garoto (R) <--- así dice la caja que tengo en la mano. Brasil a full.
Es amarilla, letra roja con unos dibujos de las delicias que te podés encontrar adentro.
Cualquiera que la ve diría: "Mmmm, deben ser bastante buenos estos bombones".
Probé el que dice SURREAL.
El primer bocado pareció sabroso.
El segundo decreció.
Al tercer bocado ya estaba muerto de asco.
Para sacarme la sensación esa de la boca me tragué dos vasos de agua de la canilla.
Encima salió tibia.
Dije: "Bue... justo escogí el bombóm feo. Vamos por otro"
Le tocó el turno a TORRONE.
No te puedo explicar la sensación que sentí.
El primer mordizco me transportó a un campo muy alejado de todo, y me encontré entre la maleza con la cara empotrada en un sorete de buey masticando a más no poder.
Un cosa espantosa. Después de los 2 vasos de agua consecutivos, tiré el resto del bombón al tacho y tuve que esperar 15 minutos para sacarme el gusto a pelo de culo de buey y poder darme una tercera oportunidad (la vencida?)
Esta vez fue un MOOW.
A ver.. un bocadito pequeñito (por las dudas)...
GAROTO y la re puta que te re mil parió!
Un gusto a caramelo insoportable. Era como meterse una paleta de las del chavo del ocho entera en la boca, pero después de pasar por la axila de ñoño, el culo de la chilindrina y los deditos de la pata sucia del chavo!!!
¿¡Quién puta inventó los GAROTO!? ¿¿¿NO HAY UN JODIDO BOMBÓN DECENTE EN LA CAJA???
Quién les recomienda estas cosas a mi tía??? Mañana cuando me levante le voy a ofrecer coordialmente un bombón a ver que mierda me contesta. Más vale que lo acepte la vieja y ponga buena cara. Sino le voy a meter uno por uno los garotiños en la fábrica de hacer caca.
Hermanita
Anoché encontré en el toilet un recipiente circular con un bloque dentro (igual que un maquillaje) y en la tapa decía:
"Bronceador NATURAL"
Qué ridículo!
"Bronceador NATURAL"
Qué ridículo!
El más sabroso
Las migajas están envejeciendo en el mantel.
Comida barata como la de todos los días.
Lo sacudo por el balcón de mi departamento.
Y me quedó allí.
Veo a un tipo sobre la vereda gozando, o creyendo que goza.
Parece ser el más sabroso de todos.
Su cara indescriptible mientras ambos se consumen.
Entrecierran sus ojos y sienten el placer de estar vivos y muriendo.
No siente la enfermedad lejana acercarse a zancadas.
El amigo que siempre acompaña al adicto.
Un hombre relajado en el sendero a la muerte.
Pagando el pasaje a la tumba.
Tosiendo la esperanza y contaminando la vida.
Fumándose el tiempo.
Porque en ese momento no existe algo más importante.
Sin importarle nada expulsa el nico-cupitajo más espeso.
Que quedó pegado en la manga de su camisa cual semen en muslo.
- “La puntería del fumador” – opinó el ratón con capa.
- Buen título – le contesté.
Ya no había migajas en el mantel, sólo mugre vieja.
- Lo estás sacudiendo al pedo hace rato – de nuevo opinó el ratón. Con capa.
- Me dieron ganas de cagar.
- Anda y hazlo.
- Me gusta esperar a que se moje el calzón.
- Anda y hazlo.
- Me gusta esperar a que se moje, ratón.
- …
- Con capa.
Me apoyé en el balcón para observar.
Ahí abajo terminaba su cigarrillo o su cigarrillo terminaba con él.
Ahora miraba las estrellas buscándole un sentido a algo.
Preguntándose vaya a saber que cosas.
- El cigarro empuja la caca, fúmate uno si no podes – opinó el ratón.
Volví la vista hacia el hombre y ya no estaba.
Desapareció como el humo.
Solo el filtro estaba ahí riéndose a carcajadas y tirándose pedos de todos colores.
Patinaba en la acera y cortejaba a hojas secas que andaban por ahí.
- ¡¡¡Anda y hazlo!!! – gritó el ratón.
Tuve que salir corriendo desesperado al baño.
El mojón estaba de repente empujando mi calzoncillo.
Me senté y emergió triunfal.
Hizo tres mortales, un mortero y cayó al agua.
Hice crujir mi cuello y me relajé.
El sueño tocó el timbre.
Lo dejé pasar.
Me fui a acostar y el diente seguía debajo de la almohada.
Parece que el Ratón Pérez había tenido asuntos importantes las últimas noches.
Debe de andar de putas.
Ese!
Comida barata como la de todos los días.
Lo sacudo por el balcón de mi departamento.
Y me quedó allí.
Veo a un tipo sobre la vereda gozando, o creyendo que goza.
Parece ser el más sabroso de todos.
Su cara indescriptible mientras ambos se consumen.
Entrecierran sus ojos y sienten el placer de estar vivos y muriendo.
No siente la enfermedad lejana acercarse a zancadas.
El amigo que siempre acompaña al adicto.
Un hombre relajado en el sendero a la muerte.
Pagando el pasaje a la tumba.
Tosiendo la esperanza y contaminando la vida.
Fumándose el tiempo.
Porque en ese momento no existe algo más importante.
Sin importarle nada expulsa el nico-cupitajo más espeso.
Que quedó pegado en la manga de su camisa cual semen en muslo.
- “La puntería del fumador” – opinó el ratón con capa.
- Buen título – le contesté.
Ya no había migajas en el mantel, sólo mugre vieja.
- Lo estás sacudiendo al pedo hace rato – de nuevo opinó el ratón. Con capa.
- Me dieron ganas de cagar.
- Anda y hazlo.
- Me gusta esperar a que se moje el calzón.
- Anda y hazlo.
- Me gusta esperar a que se moje, ratón.
- …
- Con capa.
Me apoyé en el balcón para observar.
Ahí abajo terminaba su cigarrillo o su cigarrillo terminaba con él.
Ahora miraba las estrellas buscándole un sentido a algo.
Preguntándose vaya a saber que cosas.
- El cigarro empuja la caca, fúmate uno si no podes – opinó el ratón.
Volví la vista hacia el hombre y ya no estaba.
Desapareció como el humo.
Solo el filtro estaba ahí riéndose a carcajadas y tirándose pedos de todos colores.
Patinaba en la acera y cortejaba a hojas secas que andaban por ahí.
- ¡¡¡Anda y hazlo!!! – gritó el ratón.
Tuve que salir corriendo desesperado al baño.
El mojón estaba de repente empujando mi calzoncillo.
Me senté y emergió triunfal.
Hizo tres mortales, un mortero y cayó al agua.
Hice crujir mi cuello y me relajé.
El sueño tocó el timbre.
Lo dejé pasar.
Me fui a acostar y el diente seguía debajo de la almohada.
Parece que el Ratón Pérez había tenido asuntos importantes las últimas noches.
Debe de andar de putas.
Ese!
Rutina???
Los días de mi vida pasan mas o menos así:
Solo - Acompañado - Acompañado - Mal acompañado - Solo - Solo - Completamente solo - Super acompañado - Solo - Demasiado acompañado - Acompañado - Acompañado - Solísimo.
Por ejemplo: Hoy me rasqué tanto los huevos, que me sangraron.
Pero a veces hay rutina.
Solo - Acompañado - Acompañado - Mal acompañado - Solo - Solo - Completamente solo - Super acompañado - Solo - Demasiado acompañado - Acompañado - Acompañado - Solísimo.
Por ejemplo: Hoy me rasqué tanto los huevos, que me sangraron.
Pero a veces hay rutina.
Eduardo el gile
Eduardo nació con una gran habilidad. Podía predecir su futuro un determinado tiempo antes de que sucediese. Pero si de algún modo; sea escrito, oral o el que se le ocurriera; le trasmitía a alguien lo que le iba a suceder, el futuro cambiaba.
Cuando le preguntaban cosas tales como: ¿Cómo hacés para sacarte 100% en todos los exámenes de la facu?, él respondía que sabía lo que le iban a tomar, punto por punto; aunque nadie le creía porque no había forma de verificar que era verdadera su habilidad.
Un noche, estaba en el teatro con un amigo viendo un show de magia de uno de los mejores magos de la zona, y sin querer se le escapó:
- Jajaja, a esa galera entró un conejo pero van a salir de ahí tres pájaros amarillos.
Increíblemente el truco fracasó. No salía nada de la galera y el mago no entendía que sucedía porque realmente habían desaparecido el conejo y los tres pajaritos. Entonces mostró la galera vacía y el público aplaudió como nunca antes.
Eduardo se dio cuenta del potencial que su "poder" tenía. Cada vez que quería que algo no pasase, simplemente se lo decía a alguien un poco antes y como arte de magia, destruía el futuro.
El problema, es que sus amigos comenzaron a creer que estaba loco, porque empezó a llenar su vida de comentarios desubicados en su beneficio, y de a poco todos se fueron alejando de él.
En el pueblo lo conocían como "el loco de los comentarios". Ya no tenía amigos, pero si mucho dinero y con ello mujeres, "gracias" a esa vez que ganó el telekino. Fue muy sencillo, sólo tuvo que decir una serie de números que iban a salir y con un poco de suerte y tiempo acertó.
Un día conoció a Isabel, una extranjera con la que comenzó una relación amorosa. Todo iba muy bien en la pareja hasta que una noche salieron a cenar. Edu llevó a Martín, el último amigo que le quedaba, inseparable desde la infancia, que se bancaba todas sus actitudes porque en el fondo lo apreciaba mucho. Isabel, por su parte, llevó a Carla, su mejor amiga.
Sentados los cuatro en una mesa, escuchaban a un músico haciendo covers de Sabina. Eduardo esperaba su tema favorito, llamado "19 días y 500 noches". Cada vez que sabía que iban a tocar algún tema que no le gustaba, le decía en el oído a Martín: "Ahora va a tocar tal y tal canción"
Por supuesto, Martín no le decía nada, ya estaba acostumbrado a sus comentarios.
Así pasaba la noche entre copas, música y risas, hasta que Eduardo vislumbró que estaban por ejecutar su tema favorito. Entonces no dijo nada y esperó ansioso los primeros acordes...
Inesperadamente, el músico comenzó a cantar otra melodía.
Edu no lo podía creer. Jamás en toda su vida había errado una visión y se sintió muy mal porque creyó estar perdiendo su grandiosa habilidad. Como a los 15 minutos, lo presintió nuevamente: Estaban por tocar "19 días y 500 noches"...
El músico titubeó un rato, miró para todos lados como medio desorientado y tocó "Cerrado por derribo". En este punto, Eduardo ya se sentía opacado, así que decidió seguir disfrutando de la música pero el resto de la cena lo pasó pensativo, meditando profundamente sobre lo que ocurría.
Pero la escena se repitió dos veces más y su canción favorita nunca fue ejecutada.
Cuando terminó el show pidieron unos tragos y conversaron acerca del espectáculo.
- Que raro que no tocaron "19 días y 500 noches" - opinó Eduardo disgustado.
- Jajaja - se rió Isabel- Me parece que son dos los que se quedaron con ganas de escucharlo!
- Por qué? - preguntó Eduardo- A quién te referís?
- No!! - respondió Isabel- Es que Carla a cada rato me decía al oído:
"Ahora van a tocar 19 días y 500 noches"
Cuando le preguntaban cosas tales como: ¿Cómo hacés para sacarte 100% en todos los exámenes de la facu?, él respondía que sabía lo que le iban a tomar, punto por punto; aunque nadie le creía porque no había forma de verificar que era verdadera su habilidad.
Un noche, estaba en el teatro con un amigo viendo un show de magia de uno de los mejores magos de la zona, y sin querer se le escapó:
- Jajaja, a esa galera entró un conejo pero van a salir de ahí tres pájaros amarillos.
Increíblemente el truco fracasó. No salía nada de la galera y el mago no entendía que sucedía porque realmente habían desaparecido el conejo y los tres pajaritos. Entonces mostró la galera vacía y el público aplaudió como nunca antes.
Eduardo se dio cuenta del potencial que su "poder" tenía. Cada vez que quería que algo no pasase, simplemente se lo decía a alguien un poco antes y como arte de magia, destruía el futuro.
El problema, es que sus amigos comenzaron a creer que estaba loco, porque empezó a llenar su vida de comentarios desubicados en su beneficio, y de a poco todos se fueron alejando de él.
En el pueblo lo conocían como "el loco de los comentarios". Ya no tenía amigos, pero si mucho dinero y con ello mujeres, "gracias" a esa vez que ganó el telekino. Fue muy sencillo, sólo tuvo que decir una serie de números que iban a salir y con un poco de suerte y tiempo acertó.
Un día conoció a Isabel, una extranjera con la que comenzó una relación amorosa. Todo iba muy bien en la pareja hasta que una noche salieron a cenar. Edu llevó a Martín, el último amigo que le quedaba, inseparable desde la infancia, que se bancaba todas sus actitudes porque en el fondo lo apreciaba mucho. Isabel, por su parte, llevó a Carla, su mejor amiga.
Sentados los cuatro en una mesa, escuchaban a un músico haciendo covers de Sabina. Eduardo esperaba su tema favorito, llamado "19 días y 500 noches". Cada vez que sabía que iban a tocar algún tema que no le gustaba, le decía en el oído a Martín: "Ahora va a tocar tal y tal canción"
Por supuesto, Martín no le decía nada, ya estaba acostumbrado a sus comentarios.
Así pasaba la noche entre copas, música y risas, hasta que Eduardo vislumbró que estaban por ejecutar su tema favorito. Entonces no dijo nada y esperó ansioso los primeros acordes...
Inesperadamente, el músico comenzó a cantar otra melodía.
Edu no lo podía creer. Jamás en toda su vida había errado una visión y se sintió muy mal porque creyó estar perdiendo su grandiosa habilidad. Como a los 15 minutos, lo presintió nuevamente: Estaban por tocar "19 días y 500 noches"...
El músico titubeó un rato, miró para todos lados como medio desorientado y tocó "Cerrado por derribo". En este punto, Eduardo ya se sentía opacado, así que decidió seguir disfrutando de la música pero el resto de la cena lo pasó pensativo, meditando profundamente sobre lo que ocurría.
Pero la escena se repitió dos veces más y su canción favorita nunca fue ejecutada.
Cuando terminó el show pidieron unos tragos y conversaron acerca del espectáculo.
- Que raro que no tocaron "19 días y 500 noches" - opinó Eduardo disgustado.
- Jajaja - se rió Isabel- Me parece que son dos los que se quedaron con ganas de escucharlo!
- Por qué? - preguntó Eduardo- A quién te referís?
- No!! - respondió Isabel- Es que Carla a cada rato me decía al oído:
"Ahora van a tocar 19 días y 500 noches"
Historias Informáticas
Había una vez una chica a la que le molestaba compartir archivos en el Emule. A ella le gustaba ver la ventana de descargas llena de archivos bajándose, pero la parte para subir archivos se veía mejor en blanco.
Por lo tanto fue al menú Preferencias y destildó la opción para enviar archivos.
Que feliz que era esa chica!!! Bajaba y bajaba música sin parar!!!
Pero un día, quiso bajarse el último tema de Britney Spears y nadie lo tenía!!!
¿¿¿Como podía ser?? Si habían millones de personas conectadas al Emule en ese momento!!! Y ese tema era el flash del momento!!!
Probó diferentes formas de búsquedas pero nada aparecía.
Así que dijo: "El Emule es una mierda" y lo desinstaló. (Mal desinstalado porque no sabía mucho de informática)
La moraleja de esta historia es mucho más profunda de lo que parece.
Por lo tanto fue al menú Preferencias y destildó la opción para enviar archivos.
Que feliz que era esa chica!!! Bajaba y bajaba música sin parar!!!
Pero un día, quiso bajarse el último tema de Britney Spears y nadie lo tenía!!!
¿¿¿Como podía ser?? Si habían millones de personas conectadas al Emule en ese momento!!! Y ese tema era el flash del momento!!!
Probó diferentes formas de búsquedas pero nada aparecía.
Así que dijo: "El Emule es una mierda" y lo desinstaló. (Mal desinstalado porque no sabía mucho de informática)
La moraleja de esta historia es mucho más profunda de lo que parece.