Un solitario blog en un mundo de Facebooks

A veces me planteo: ¿Para qué escribo en este blog si sé que nadie lo lee?
¿No tengo nadie para compartir mis estúpidas ideas?
¿Cada vez menos gente me comprende?
¿Dónde tengo que ir para encontrar gente como yo?
¿Existe esa gente?
¿Qué me pasa?
¿Si estoy destruído por qué me siento feliz?

Lo único que sé, es que de vez en cuando entro a mi blog y leo mis viejas entradas.
Y eso me gusta. Me autosatisfago.

Soy un imbécil.